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miércoles, 20 de febrero de 2013

PORTADA DE LA ESPADA Y LOS BRUJOS DE CURTIS GARLAND

portada de la espada y los brujos de curtis garland novela editada por la editorial astri en 1987 de la serie ciencia ficcion
con el nº 9 y de 96 paginas.


portada de la espada y los brujos de curtis garland,editada por la editorial bruguera el año 1971 de la serie la conquista del espacio nº 50, 127 pagina y portada de rafael griera.
unas lineas de dicha novela:


Sword and Sorcery (Espada y brujería). Un estilo nuevo. Una renovada línea en la actual ciencia- ficción. Un grito de rebeldía contra la técnica, contra la cibernética y el frío mecanismo. Más que de novedad, deberíamos hablar de retorno. Retorno a los viejos tiempos y las viejas mecánicas fantásticas. El regreso del gusto del lector, hastiado de tecnología y progresos científicos, a la pugna eterna del hombre contra lo desconocido, que casi siempre es superior a sus limitadas fuerzas físicas y mentales. Así, la alquimia, la brujería, la magia, en vez del avance técnico y de la helada ciencia. La espada, en vez de la pistola de rayos; los hechiceros, en lugar de los inventores prodigiosos. La magia, creando ingenios y poderes que nunca podría gestar un laboratorio.


Los países sajones, especialmente, han abordado con entusiasmo esta nueva línea narrativa. Hartos todos de pura ciencia-ficción, se pasan un poco a la magia-ficción, siempre moviéndose en el terreno hipotético del futuro y de la conquista de mundos, espacios y confines cósmicos.

El hombre sigue la lucha por la conquista del espacio, de los astros. Pero, ¿qué mejor que los propios astros, como elemento primordial del género?

Y los lectores, con entusiasmo incluso, aceptan la lucha del hombre desnudo, hacha o espada en mano, contra los astrólogos perversos, los oráculos siniestros, los genios malignos y los exorcismos de otros tiempos de oscurantismo y hechicería.

Siglos venideros, mundos lejanos, pero que tienen todos algo de medievales. Héroes galácticos que luchan con el sílex o el acero, la madera o la piedra, con medios primarios contra poderes superiores que no están ya en el campo electrónico, cibernético o tecnológico, sino en el mundo sombrío, fabuloso, de la brujería y las fuerzas sobrenaturales.

La aventura, así, pierde frialdad y también rigor científico, para hacerse humana, entrañable, épica y tremendamente cercana a nosotros. Porque no es la época ni sus recursos los que cuentan en la vida del hombre, sino éste mismo, su circunstancia y la función eterna de sus pasiones, sentimientos y anhelos.

Por ello, los países sajones, como ahora más lentamente otros lugares de más meridional mentalidad, admitieron con satisfacción la nueva línea, ese new look de la fanta-ciencia o anticipación.

Esta obrita es una muestra del género; un paso más en la teórica conquista futura —y actual ya— del espacio universal, sí. Pero con esos dos elementos nuevos —y tremendamente antiguos y eternos—, que son la espada y la magia. El género, rebautizado con la especial nominación de Sword and Sorcery (Espada y brujería), es éste. El lector español se enfrenta ahora a esa nueva narrativa que, como en el retorno de los brujos del «realismo fantástico» de un Pauwels y un Bergier, vuelve del pasado, y para influir en el estilo de nuestra década de los setenta.

El género que en novela, narración y comics está ahora en vanguardia del campo literario de la aventura futurista, está aquí. El lector tiene la palabra.

Pero confío en que le gustará. Sé que le gustará, porque a todos nos agrada siempre un poco girar la vista atrás, recordar algo que parecía olvidado. Sin dejar por ello de caminar hacia adelante. Y entonces comprende uno que aquello que quedó atrás, tenía su encanto, su poesía, su belleza. E incluso su considerable valor eterno, que le hace, aún hoy, ser un nuevo elemento de fascinación, de sugestión, casi de originalidad.

Porque en el fondo, muchas cosas cambian a nuestro alrededor. Pero nosotros, precisamente nosotros, no cambiamos tanto como a veces imaginamos.





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